27-F: la masacre de AD, el FMI y los IESA boys

Por: Equipo 15 y Último

Hoy se cumplen 30 años del 27 de febrero de 1989, es decir del tristemente célebre “caracazo”. Se trata tal vez de la primera rebelión popular en contra del neoliberalismo, ferozmente reprimida por el gobierno de entonces. Todavía no se sabe la cifra exacta de víctimas mortales, pues la mayoría fue enterrada en fosas comunes y/o permenecen desaparecidas. Las cifras oficiales hablan de 300. Las extraoficiales de más de tres mil.

La lógica de los acontecimientos también es conocida: el 16 de febrero de ese mismo año se firma del primer acuerdo entre el Fondo Monetario Internacional (FMI) y Venezuela. Estábamos en el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez. El siguiente sería siete años más tarde, ya en tiempos de Rafael Caldera. Aquel 27 entraban en vigencia las primeras medidas contempladas en el acuerdo, específicamente el aumento de la gasolina y del transporte público. En su conjunto, las medidas eran las siguientes:

  • Adopción de un Programa de ajuste macroeconómico bajo la supervición directa del Fondo Monetario Internacional.
  • Liberación de las tasa de interés activas y pasivas en todo el sistema financiero hasta un tope temporal fijado en alrededor del 30 %.
  • Unificación cambiaria y eliminación del tipo de cambio preferencial.
  • Liberación del tipo de cambio.
  • Liberación de los precios de todos los productos a excepción de 18 renglones de la cesta básica.
  • Incremento de las tarifas de servicios públicos como telefonía, agua potable, electricidad y gas doméstico.
  • Aumento 100 % en el precio de la gasolina.
  • Aumento de las tarifas del transporte público en un 30 %.
  • Aumento de sueldos en la administración pública central entre el 5 y el 30 % e incremento del salario mínimo.
  • Eliminación progresiva de los aranceles a la importación.
  • Reducción del déficit fiscal a no más del 4 % del producto territorial bruto.
  • Congelación de cargos en la administración pública y reducción de las nóminas.
  • Inicio de privatizaciones de las principales empresas del Estado.

La idea resulta hoy día harto conocida entre otras cosas porque no paramos de escucharlas como “solución” a la actual crisis: acometer “importantes reformas estructurales” con el fin de “liberar la economía”, “atraer inversiones productivas”, “promover el desarrollo de las fuerzas productivas”, “aumentar la eficiencia económica”. Todo podía ser muy doloroso, se nos dijo, pero se trataba de algo “no solo necesario sino impostergable

El plan tenía todo para funcionar: un gobierno decidido, un empresariado animado y un equipo de economistas galácticos, todos los cuales si bien no eran exactamente Chicago Boys, se habían formado bajo las mismas ideas en universidades similares. Entre ellos destacaban:

  1. Pedro Tinoco: presidente del Banco Central de Venezuela. Abogado y banquero, fue el “genio” financiero que convirtió al Latino de un banco modesto en una bomba especulativa que arrasó con el sistema financiero nacional en 1993-94.
  2. Eglé Iturbe de Blanco: ministra de Hacienda. Economista de la UCV. Venía de ser viceministra de Hacienda en el gobierno de Jaime Lusinchi en los oscuros tiempos de RECADI. A tales efectos, aparece señalada en el célebre libro La Gran Estafa como una de las principales responsables de aquel desaguisado.
  3. Miguel Antonio Rodríguez: jefe de Cordiplán (equivalente al actual Ministerio de Planificación). Economista graduado en Harvard y Yale. Junto a Tinoco se le considera ideólogo del paquetazo. Desde entonces se le comenzó a llamar “paquetico” Rodríguez.
  4. Moisés Naim: ministro de Fomento (equivalente al actual Comercio). Graduado en el MIT de Boston, al momento de asumir el cargo venía de ejercer como jefe académico del IESA. No necesita mayores presentaciones.
  5. Ricardo Hausmann: jefe de Cordiplán al sutituir a Miguel Rodríguez una vez que este pasa al BCV. Economista de Cornell y Harvard. Tampoco necesita mayores presentaciones.

Como se ve un verdadero dream team de expertos económicos con conexiones debidas en los medios financieros internacionales y provenientes de las principales universidades del mundo anglosajón.

Basta leer el documento denominado El Gran Viraje, para darnos cuenta de lo que estamos hablando. Fieles a ese estilo yuppie que mezcla retórica de autoayuda con metafísica voluntarista y jerga tecnocrática, El Gran Viraje comienza así:

“La nación vive momentos de cambio y esta en las manos de todos los venezolanos convertir la crisis en oportunidad, la carencia en abundancia, la injusticia en equidad, y la incertidumbre en certeza de que el futuro será mejor. Este plan que regirá la política gubernamental durante los próximos cinco años contiene los lineamientos del gran viraje que es requerido para poder construir un país sustancialmente mejor que el actual sobre la base de lo que somos en el presente, como resultado de nuestro proceso histórico global.

El VIII Plan esta basado en el reconocimiento de que el modelo de desarrollo que rigió en el país por mas de tres décadas se agoto. Aún cuando se han obtenido logros importantes que benefician a toda la población, graves problemas se han acumulado en todos los ámbitos. Si no se hace nada hoy, los problemas se harán de magnitudes inmanejables en muy corto plazo. El gran desafío consiste en ejecutar una nueva estrategia de desarrollo en momentos de una profunda crisis económica, social, moral y cultural. El enfoque para lograr el éxito deseado consiste en hacer de la crisis una gran oportunidad y conseguir que todos los sectores de la sociedad se agrupen en tomo al nuevo proyecto nacional esbozado en este documento.

(…) la Venezuela del futuro será culturalmente distinta a la Venezuela del presente. De una sociedad basada en el consumo incontrolado de la renta petrolera se pasará a una sociedad basada en el trabajo productivo y creativo. De un país que sufre desigualdades tremendas en la asignación de la riqueza social se pasara a un país con una mejor distribución de la riqueza. De un sistema político con limitaciones en su capacidad para afrontar los dilemas de las decisiones colectivas, se pasara a una democracia en avance, cada vez mas participativa. De una situación cultural vulnerable y dependiente a un sostenido desarrollo cultural nacional.

Pocos días después de suscrito el acuerdo y aplicadas sus primeras medidas, se sucedería el 27-F con su aún desconocida secuela de muertos y heridos. Y comenzaría una década negra de conflictividad política y precariedad económica que solo se revertiría con la llegada en 1999 de Hugo Chávez a la presidencia.

Fuente: http://www.15yultimo.com/2019/02/27/27-f-la-masacre-de-ad-el-fmi-y-los-iesa-boys/

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